El milenarismo va a llegar

viernes, 30 de octubre de 2015

Pruebas



Hoy se han llevado a un colega detenido por “enaltecimiento del terrorismo” y puede que por “pertenencia a banda armada”. Permanecerá un mínimo de tres o cuatro días incomunicado en Madrid bajo la ya desfasada, como tantas otras, ley antiterrorista.
No somos amigos de toda la vida. Recuerdo que lo conocí cuando empezó a aparecer en un bar que tenía hace años junto a otros amigos. Enseguida pude comprobar que era, como se suele decir, “un buen chaval”. Agradable, educado e inteligente. No tardé en comprobar que era de corte independentista y que tenía muy clara su forma de entender el mundo. Con el tiempo fuimos cogiendo confianza y conseguí que comenzara a venir a ver a nuestro querido C.D.Boiro. Se enganchó en un decir Jesús. Nunca ocultó su ideología y su implicación en la lucha en la que creía, pero siempre se mostró tolerante con los demás.
A lo largo de mi vida he coincidido con algunos personajes intolerantes dentro de la izquierda nacionalista gallega (los menos), de esos que si se te escapaba alguna frase en castellano te miraban raro. Pero Kake (así lo llamamos), no fue así nunca. No conmigo al menos.
Hoy han detenido a un tipo con talento, inteligente y razonable. ¿Es vehemente en la defensa de sus principios? Pues sí, como yo y como tú. ¿Ha hecho daño a alguien defendiendo sus ideas?  Lo dudo mucho.

No soy jurista, señoria. No entiendo la razón de esta detención; la justificación de este trauma a su familia, amigos y compañera. En este país, abundante en delincuentes, manipuladores y corruptos. En este país en el que te atracan en la factura de la luz, en las comisiones bancarias, en los impuestos y tasas. En este país en el que poder y empresa se ponen de acuerdo para sangrar al pueblo se dedican recursos a detener personas por pensar diferente, curiosamente cuando se pone en marcha la campaña electoral fíjate tú, poniendo por excusa nuestra propia seguridad. Mientras tanto un presidente de diputación se dedica a ofrecer trabajo a cambio de sexo, un hombre se suicida por no poder hacer frente a las deudas o una madre hace la calle para dar de comer a sus hijos.
A mí que me muestren las pruebas del delito que ha cometido este amigo, para hacerle pasar por lo que está pasando. Sorpréndanme, se lo ruego. Muéstrenme ese pecado por lo visto más grave que estafar al país entero. Pero eso sí, sin trampas, que gracias a internet nos vamos conociendo. Tengo tanto derecho a saberlo como el que más. Si me equivoco tranquilos, que aunque no soy sabio, rectificaré.