Hoy se han llevado a un colega
detenido por “enaltecimiento del terrorismo” y puede que por “pertenencia a
banda armada”. Permanecerá un mínimo de tres o cuatro días incomunicado en
Madrid bajo la ya desfasada, como tantas otras, ley antiterrorista.
No somos amigos de toda la vida.
Recuerdo que lo conocí cuando empezó a aparecer en un bar que tenía hace años
junto a otros amigos. Enseguida pude comprobar que era, como se suele decir, “un
buen chaval”. Agradable, educado e inteligente. No tardé en comprobar que era
de corte independentista y que tenía muy clara su forma de entender el mundo. Con
el tiempo fuimos cogiendo confianza y conseguí que comenzara a venir a ver a
nuestro querido C.D.Boiro. Se enganchó en un decir Jesús. Nunca ocultó su
ideología y su implicación en la lucha en la que creía, pero siempre se mostró
tolerante con los demás.
A lo largo de mi vida he
coincidido con algunos personajes intolerantes dentro de la izquierda nacionalista
gallega (los menos), de esos que si se te escapaba alguna frase en castellano
te miraban raro. Pero Kake (así lo llamamos), no fue así nunca. No conmigo al
menos.
Hoy han detenido a un tipo con
talento, inteligente y razonable. ¿Es vehemente en la defensa de sus principios?
Pues sí, como yo y como tú. ¿Ha hecho daño a alguien defendiendo sus ideas? Lo dudo mucho.
No soy jurista, señoria. No entiendo la
razón de esta detención; la justificación de este trauma a su familia, amigos y compañera. En
este país, abundante en delincuentes, manipuladores y corruptos. En este país
en el que te atracan en la factura de la luz, en las comisiones bancarias, en
los impuestos y tasas. En este país en el que poder y empresa se ponen de
acuerdo para sangrar al pueblo se dedican recursos a detener personas por
pensar diferente, curiosamente cuando se pone en marcha la campaña electoral fíjate
tú, poniendo por excusa nuestra propia seguridad. Mientras tanto un presidente
de diputación se dedica a ofrecer trabajo a cambio de sexo, un hombre se
suicida por no poder hacer frente a las deudas o una madre hace la calle para
dar de comer a sus hijos.
A mí que me muestren las pruebas del delito que ha cometido este amigo, para hacerle pasar por lo que está pasando. Sorpréndanme,
se lo ruego. Muéstrenme ese pecado por lo visto más grave que estafar al país entero. Pero
eso sí, sin trampas, que gracias a internet nos vamos conociendo. Tengo tanto derecho a
saberlo como el que más. Si me equivoco tranquilos, que aunque no soy sabio, rectificaré.