El milenarismo va a llegar

lunes, 14 de mayo de 2012

Un pedacito


En ocasiones me resulta frívolo todo esto del blog. Cuando la realidad te muestra que todo esto no es mas que una forma de vida ligera y disipada uno se desmoraliza terriblemente y no tiene arrestos para escribir. Los jefes de banca, los políticos de mierda, los que les lamen el culo, los especuladores... todavía me resultan mas detestables porque su manera de actuar en la vida demuestra que no tiene ni la mas mínima idea de lo que pintan, ni de lo que quieren. Solo dinero y mas dinero para buscar en el lo que son incapaces de encontar dentro de si mismos. No daria ni un soplo de mi aire por sus vidas.
En fin, os dejo un pedacito de lo último que estoy escribiendo para mejorar el sabor de boca. Me tiene encantado esta historia. Pronto volveré con mas ánimos.


Unos pasos antes de llegar a la mesa ya la recibían una avanzadilla de elogios en falsetes y do mayor. Los cumplidos a su vestido, pamela y peinado se derramaban sobre ella empalagosos. Con un falso rubor, Paquita saludó una por una a sus amigas con sonoros besos que no llegaban a tocar las mejillas para evitar una imprimación de carmín nada deseable. Mientras tanto, el maitre aguardaba pacientemente para llevarse la chaqueta y el objeto volante no identificado color salmón. En ocasiones solía fantasear unos instantes mientras los clientes se saludaban, no sabía si víctima de sus experimentos con el ácido en el pasado o de una excesiva ingesta de novelas de aventuras. Ahora mismo tenía delante cuatro brujas dispuestas a comenzar un satánico akelarre y él era el valiente caballero resuelto a cercenarles la cabeza con un poderoso mandoble de su espada. Se encontraba descabezando a la tercera arpía cuando se percató de que Paquita le tendía sus prendas mirándolo con extrañeza y cierto desdén. Pidió disculpas y dió media vuelta hacia el vestíbulo con aire marcial. El buen hombre llevaba unas semanas sopesando la posibilidad de visitar a un psicólogo.
Apenas la señora Rivas había tomado asiento junto a sus compañeras cuando dos jovenes camareros se acercaron con unas bandejas de sofisticados y suculentos aperitivos. Tras ellos el caballero lisérgico de la tabla redonda les depositó en sus manos las cartas con las viandas a elegir.

3 comentarios:

  1. Quiero mas....que pasa con juanita???....y con el.maitre???

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  2. Jajaja! Con Juanita no pasa nada... con Paquita pasa de todo ;)

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  3. Eso coño Paquita.....nos vas a dejar asi?jajajaja quien cojones sera Juanita?

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