El milenarismo va a llegar

martes, 1 de octubre de 2013

El terror

El terror es algo subjetivo y libre. Todas las cosas de este mundo y de cualquier otro son susceptibles de provocarlo. La risa y el llanto pueden causar terror. Las fiestas y los payasos, el dolor y la oscuridad, el campo abierto y los espacios pequeños. No solo las historias de fantasmas y de horribles crímenes gozan del privilegio de erizarnos el cabello. El auténtico, el mas indescriptible de los temores, habita dentro de nosotros: el temor a no ser, a desaparecer. Ese temor que te asalta a hurtadillas entre las sábanas y se desliza entre tus pensamientos. Ese temor que te lleva a la macabra idea de imaginarte tu propio funeral, tu velatorio, tus seres queridos desconsolados… la muerte es el auténtico terror, nuestro Némesis invencible.  Se puede alardear de no temerla, pero, en el fondo de tus pensamientos, aunque seas el más creyente entre los creyentes y apenas albergues dudas, solo una cosa sabes con certeza: la muerte siempre estará ahí, aguardando su momento. Es por eso que cuando alguien me habla de fantasmas yo siempre digo: ¡Ojalá pudiera verlos yo! Al menos, cuando recupere el aliento, sabré que quizá la muerte no venza siempre.

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