El milenarismo va a llegar

jueves, 12 de julio de 2012

Tontacos y Antílopes


Un tontaco, que fácilmente podría ser cualquiera de nosotros, se emociona frente al televisor cuando ve a un grupo de multimillonarios y excelentes jugadores de fútbol levantar una copa que le va a dar mucho honor y orgullo al país y trescientos mil euros no tributables a hacienda a cada uno de esos jovenes. Mientras tanto, ese mismo día, el gobierno del tontaco finalizando una cortina de humo con suerte magistral, se dispone a subir el iva al 21% (como en toda europa, pero con salarios mucho peores), impuestos varios, instaurar el copago sanitario y demas canalladas serviles para satisfacer las exigencias de los señores de Bruselas, qué les faltan huevos para atacar a los que realmente están dinamitando las economías europeas mas de lo que lo han hecho los propios europeos, pero no tienen escrúpulos para llevar a millones de personas a situaciones límite.
Pocos días despues ese mismo tontaco se indigna leyendo en su periodico favorito diez páginas (¿¡Diez páginas?!) que hablan de los insultos y amenazas, tristes, de un asesor abertzale, posiblemente borracho, a unos seguidores de la roja (por lo menos este tío tuvo la vergüenza de dimitir, no como otros). Ese mismo día entraban en Madrid miles de mineros despues de veinte días de camino por sus derechos, arropados por miles de madrileños. Apenas media tendenciosa y apestosa página poniéndolos a parir y tratándolos de vividores. Espérate, que ahora resulta que los mineros tiene la culpa de como está  España.
El sheñor de los hilillhos” este mentiroso compulsivo que el país tiene por presidente, ese siervo de Botín y compañía, dice que no nos queda otra que achantar, que la cosa “tá mu mala, que vamos a tener que freir los huevos con saliva”, que prometió oro pero nos la metío doblada no precisamente un moro.
Somos los antílopes del mundo capitalista; todos los depredadores se alimentan de nosotros, y lo harán de nuestras crías y de las crías de sus crías en una perpetua merienda de cerdos.
Pero el tontaco sigue a lo suyo, repitiendo las palabras en negrita de sus periódicos (porque las editoriales ni las lee) y memorizando los eslogans de sus tertulias favoritas.

Un little bastard, hijo del tontaco, sostiene sobre su cabeza una papelera que en teoría solo debería contener papel y plásticos, pero que en realidad contiene restos de merienda, bolsas de gusanitos a medio terminar e incluso un pañal cortesía de la casa. Por supuesto ese contenido finaliza en el suelo, como casi todas las ilusiones de nuestra generación, esperando a que un servidor lo recoja diligentemente, “que para eso estoy” no vaya a ser que a la mami o al papi, que ni tan siquiera se han percatado o lo han ignorado, se le rompan las uñas o los cuernos por pedir una escobita. Los profesores enseñan, son los padres los que tienen que educar.

Si pensais que este último parrafo no está relacionado con lo demás, en mi opinión os equivocais. La raíz del problema de este país no radica principálmente ni en los políticos ni en los banqueros si no en los tontacos maleducados, que siguen permitiendo y eligiendo en las urnas a esta clase de gentuza. Tontacos que criarán little bastards que a su vez serán tontacos en un futuro que seguiran gritando “yo soy español, español...” mientras lo sodomizan empleando la vaselina de los medios de comunicación.
Smell like shit, no future, destroy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario