"Una gran pamela de color salmón adornada con plumas se abría paso marcadamente, cual flamenco, entre las cabezas de los viandantes que transitaban las calles del barrio General Rivas. Cualquier extraño entre esas aceras posiblemente se sorprendiese ante el paso de la portadora de tan curiosa prenda, pero un vecino del lugar reconocería a mas de doscientos metros de distancia a la pintoresca viuda del general que da nombre al barrio. Era tarea difícil poder abstraerse de su paso, pues aun sin verla llegar, un abundante repicar de joyas y bisuteria entremezcladas con un profundo perfume anunciaba su presencia con casi un minuto de antelación a su llegada."
Las ideas evolucionan y se pulen convenientemente. Así debería ocurrir con todo. Cuando esto no sucede, que es a menudo, hay que ir improvisando y las cosas se suelen torcer. ¿No está mejor que ayer? Creo que si, pues espero que esté peor que mañana.
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