El milenarismo va a llegar

viernes, 13 de marzo de 2020

Lo que está por venir





Lo acabamos de ver como si fuera ficción. La declaración del presidente del gobierno, serio y nervioso ante una situación que -estoy convencido- no es casual ni natural, parecía el discurso presidencial de una de esas pelis apocalípticas que tanto nos gustan. Pero esto no es ficción, o no tanto al menos. Por eso me vais a permitir que en un momento fantasee un poco con todo lo que está por venir.
Pero antes, el histérico presente. Lxs que llevamos ya unas semanas con esto, hemos aprendido a movernos en modo preventivo, apartándonos, buscando ese metro que nos separe del contagio. Casi todxs miramos aterrados a quien tose o estornuda y un escalofrío nos recorre la espalda cuando somos nosotros los que tosemos y sentimos las miradas de pánico que nos apuñalan.
Ahora tenemos la responsabilidad de pisar la calle lo menos posible y, seguramente, en breve habrá que cerrar casi todo durante 15 días también aquí. Esto desembocará en una presión y unas cargas económicas muy jodidas para miles y miles de autónomxs. Unas vacaciones forzosas en casos como el mío serán un mal menor. En otros casos, la visita al paro durante al menos dos o tres meses. Pero habrá situaciones difíciles más allá de la economía, que no para de demostrar lo poco que le importamos.
Contemplemos un escenario mucho más lúgubre: habrá muertes. Sí, probablemente casi todas de gente mayor: abuelxs, puede que algún padre o madre y, con mala suerte, alguien joven que estaba débil… esto es así. Y serán muertes más tristes de lo normal en este nuestro mundo de cristal; con tanatorios casi vacíos y, de nuevo, con miradas furtivas de desconfianza por doquier. Un escenario realmente descorazonador.
Realmente hoy no es un día para la fantasía prosaica. Pero todo esto pasará, seguro. Y cuando eso ocurra nos lanzaremos de nuevo a las calles y las terrazas. Y en ese momento no debemos olvidar quien nos ha protegido y cuidado a pesar de que la derecha, la misma que tiene los cojonazos de criticar la falta de medios que tenemos, lleva años desmantelando la sanidad pública. No debemos olvidar a quienes abrazaron el ultracapitalismo durante años y estos días rogaban medidas de protección comunistas para sus empresas. Y tampoco debemos olvidar que tipo de personas dejaban Madrid corriendo a su residencia de vacaciones mientras sembraban el virus a su paso. Seguro que la mayoría llevaban una pulserita en la muñeca. Disculpadme que generalice, o no, me la suda. Es lo bueno de ser libre.

Suspirad, pero a un metro.

3 comentarios:

  1. El presidente serio y nervioso. Los fachas madrileños contagiando Sanxenxo. Tu coherencia e imparcialidad es abrumadora, brother.

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    1. No necesito ser imparcial ni coherente aquí. Pero el presidente estaba serio y claramente nervioso. Y te aseguro que el 99% de los madrileños de Sanxenxo no son precisamente del partido comunista...

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